¡¡¡Todo!!! La calma, la amabilidad de Virginia, Carlos y el resto del equipo. La distribución de los bungalows está especialmente acertada, ¡el restaurante del hotel también estuvo genial!
Por supuesto no está en el centro de la ciudad y el acceso es un poco complicado pero estábamos avisados y buscábamos paz y tranquilidad, así que nos vino perfecto.